Granada

Por Lauren Glinton

Hace hoy cuatro semanas que llegamos Madrid, pero todavía, estamos hablando de nuestra orientación en Granada, una ciudad bonita e histórica situada en la región sureña de Andalucía. No es que Madrid no sea una ciudad divertida y emocionante; es que hay algo especial de Granada que queremos guardar en nuestro corazón.

Cuando llegamos a España el 8 de enero, volamos directamente a Granada para una orientación de diez días con varias actividades y excursiones culturales, clases en la Universidad de Granada, y muchísimas tapas con nuestros monitores. Dado que nuestras vacaciones de invierno en los EEUU sólo duraron tres semanas en vez de seis, tratamos nuestra orientación como una oportunidad de relajarnos y recorrer una ciudad bonita y nueva que está lejos del frio de la Costa del Este de los EEUU. Convenientemente, nuestro hotel estaba situado en el centro mismo de Granada, en la Plaza Nueva, sólo a unos minutos de varios monumentos impresionantes como la Alhambra y el Sacromonte.

Granada-1La mayoría del grupo delante del hotel donde nos alojamos

Afortunadamente, no tuvimos que recorrer estos monumentos solos. Nuestra guía, María Carmen—una historiadora local y experta literaria—nos explicó la historia de cada sitio que visitamos, como el Albaicín, la Alhambra, el Generalife, la Plaza de San Nicolás, la Catedral y la Capilla Real. En estas excursiones aprendimos de la influencia de los musulmanes en Granada (el uso de los baños árabes, la construcción de la Alhambra en homenaje al rey Al-Ahmar, las raíces árabes de palabras españolas como aceite, azul, baño y café, y el uso de la arquitectura de las mezquitas para construir templos cristianos), y el reinado de los Reyes Católicos (los judíos y los musulmanes que se negaban a convertirse al catolicismo fueron exiliados por los Reyes Católicos; el viaje de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo fue financiado por la Reina Isabel). Además, viajamos a la Costa Tropical, y visitamos una fábrica de aceite en que disfrutamos del aroma del mediterráneo.

Granada-2El Generalífe

Tuvimos la oportunidad de estudiar en la Universidad de Granada durante una semana, nos matriculamos en clases de lengua e historia española. La clase de lengua fue genial; repasamos reglas importantes de gramática y aprendimos términos coloquiales (“¡anda ya!” y “en absoluto”). La clase de historia fue útil también porque estudiamos sobre la España del siglo veinte enfocándonos en el régimen de Francisco Franco. Esta clase, en particular, resultó provechosa cuando nos matriculamos en Carlos III porque muchos profesores utilizan las primeras reuniones de clase para repasar la historia española.

Mientras que las excursiones y las clases fueron fantásticas, lo que verdaderamente se destacó en la orientación fueron los monitores. Las oficinas de “Study Abroad” en Vassar y Wesleyan no nos informaron suficientemente sobre la existencia de los monitores en Granada, pero ellos son un recurso fenomenal! Fabi, Patricia y Juan Lu—nativos de Granada nos enseñaron sobre la vida nocturna—nos presentaron también un pasatiempo español favorito: ¡las tapas! En los restaurantes y los bares, desde las cinco de la noche hasta la madrugada, se puede pedir una copa de vino o una caña (una cerveza pequeña) y se recibe un plato gratuito (una ensalada, un kebab, o un bocadillo pequeño). La comida se sirve en raciones pequeñas, pero se puede volver a pedir vino o caña y se recibe otra tapa. También, los monitores nos ayudaron a comprar móviles españoles (móviles prepagados que permiten mandar mensajes y hacer llamadas dentro de España por solo diez euros al mes), y nos acompañaron a los baños árabes y a un espectáculo de flamenco.
Parece que nuestra orientación hubiera ocurrido hace muchas semanas, pero en realidad ha sido sólo un mes. Pienso que todos echamos de menos nuestra experiencia allí (las excursiones y los monitores) y la ciudad misma. Hay algo cómodo estar en una ciudad nueva y saber dónde está todo. Quizás vamos a volver a Granada antes del fin del cuatrimestre, pero por ahora estamos aprendiendo a disfrutar las oportunidades infinitas que nos ofrece Madrid.

Granada-3Una vista de Granada durante la puesta de sol

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