La Rosa: una comunidad vibrante escondida en Madrid

Por Lucy Cabaniss Frame

Descubrir La Rosa fue la parte más importante de mi estancia en Madrid. Primero, mi amigo que había vivido por un semestre en Madrid me dio muchas recomendaciones antes de llegar, y una fue “las okupas.” Las okupas son centros sociales en edificios abandonados que realizan organización política, talleres de danza, arte, costura, autodefensa y mucho más. Las okupas son una parte de Madrid muy importante y única, que han existido por muchos años, pero tienen una asociación muy negativa en las noticias. Hay aún muchos madrileños que no saben nada de ellas. Después de haber hecho más investigación, estaba decidida a encontrar una y aprender más de primera mano.

Unos días después en mi clase de documental necesitaba elegir un tema para los cortos documentales que teníamos que hacer. Presenté la idea de realizar nuestro documental sobre las okupas a mis nuevas amigas españolas e internacionales, y a las chicas les encantó. El próximo paso fue buscar una okupa… ¡No hay problema!

Ese fin de semana, después de ir al Rastro con mis amigos (lo recomiendo, es muy turístico pero hay que ir al menos una vez), mi amiga llegó a la esquina y dijo: “¡Hay una gran fiesta gay abierta! ¡Ven aquí!” Después entrando despacio, mientras leía las paredes llenas de grafitis con mensajes empoderadores y carteles con infinitos eventos artísticos y políticos, me di cuenta que era una okupa. No me di cuenta en el momento, pero resultó ser una de las dos okupas más grandes y activas de Madrid en este momento, que se llama La Rosa.

En los siguientes meses, mis dos amigas españolas, Manu (de Bruselas) y yo formamos una relación con las personas de La Rosa. Asistimos a reuniones de colectivos, infraestructura, y organización de eventos, talleres de guitarra, coser, eventos de arte y performance, y una proyección de una película sobre Palestina. Realizamos entrevistas a tres personas con diferentes niveles de participación: un organizador, un fundador de un colectivo, y un participante en el taller de guitarra. Cada uno de ellos proporcionaba una perspectiva única, que nos enseñaba sobre la estructura interna, el significado más amplio de la okupa en Madrid y la importancia y el valor de este centro cultural.

A través de este espacio me volví más cercana a mis amigas, aprendí sobre una comunidad muy vibrante, y creé un documental corto muy precioso. Mi conexión con esta okupa es muy especial y recomiendo a todos que la visitéis también. ¡Hay muchas maneras de interactuar con el espacio! Ver una película en el Cineforum, participar en un taller o actividad, o ir a una fiesta. La Rosa es un sitio perfecto para aprender más sobre la cultura alternativa y participar en la comunidad política y artística en Madrid. Podéis buscarla en la dirección: Calle del Bastero, 1 Madrid.

En una fiesta de Dubstep en el sótano de La Rosa, Calle del Bastero, 1

Una planta en La Rosa con grafiti y sillas, típicamente para performances, Calle del Bastero, 1

Pancartas anti-turísticas y más, afuera de La Rosa, Calle del Bastero, 1

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