
LA CUCARACHA, arriba
La noche parecía sin esperanza. Visitamos el club principal de Santiago de Compostela una vez más, y, enfermas de los altavoces de los que solo salían éxitos guiris, caminamos por las calles familiares de la vieja ciudad en busca de música en vivo. De repente, el sonido de batería y piano procedente del sótano de un bar nos presentó la oportunidad. Lo seguimos hasta un lugar absolutamente vació de gente: pero, con altavoces de altísima calidad. Resulta que el camarero era amigo de uno de nuestros monitores y aficionado al jazz. Nos permitió poner cualquier canción de jazz — la especialidad de este bar— que queríamos en los altavoces. Pasamos la noche entre bailes y conversaciones divertidísimas, y aprendimos mucho sobre la escena musical gallega.
El elemento de sorpresa ha sido mi herramienta más importante de todo mi tiempo en España. Es en momentos inciertos que he aprendido más: cómo responder, cómo improvisar en conversaciones, y, cómo seguir en cualquier lugar el mandato obligatorio en español: hay que aprovechar. Uno de mis objetivos en España fue encontrar nueva música del mundo hispanohablante para compartir con amigos y poner en mi espectáculo de radio en Vassar. En mi búsqueda de buena música he encontrado mis recuerdos favoritos del cuatrimestre… y mis nuevas canciones favoritas.
¿Y cómo puedes tú hacer esto? Tengo un truco facilísimo. Elimina tu Shazam.
No puedo decirte cuántas veces he preguntado a un camarero o trabajador, “Perdona, ¿Qué canción es está?” Y he visto una sonrisa. La gente ama compartir música, porque cuando compartes tú música, es como compartir una parte de ti mismo. Aún en tus primeros días hablando en castellano, no tengas miedo: en conversaciones sobre música, vas a encontrar que es un medio perfecto para mejorar tu idioma. Ahora, tengo un montón de canciones con historias: puedo imaginar las caras de las personas que las han compartido conmigo. Aquí están algunas de estas historias, en formato de ‘playlist’:
Tú Me Camelas — Niña Pastori
Fui con un amigo a un bar antiguo en busca de un vermút de grifo. En la Taberna La Elisa no sólo encontramos un vermút rico con tapa gratis, sino también la banda sonora perfecta. Esta canción de Niña Pastori, según el camarero, es una clásica de Flamenco, y, para él, la mejor voz femenina de España.
Lágrimas Negras
Hay una población grandísima de cubanos en Madrid, y con ellos una cultura vibrante de bandas cubanas. Íbamos muchos miércoles a ver La Cucaracha y bailábamos salsa cubana cuando sonaba esta canción preciosa.
Pastorita — Ogun Afrobeat
Un día en mi barrio, decidí seguir el consejo de Jazmine Williams y darme una vuelta para mirar carteles. A tres manzanas de mi piso, había un concierto de Afrobeat en un sitio que acabé frecuentando durante mi etapa en Madrid: El Intruso. En una manera reflexiva de Madrid, los músicos eran nigerianos, italianos, cubanos, y españoles. Mientras su música muestra esta mezcla también, estas culturas conocen verdaderamente la energía de la pista de baile.
537 C.U.B.A. — Orishas
Las dos semanas en Santiago de Compostela se sintieron como meses, porque descubrimos, tímidamente, la grandeza del mundo español y nuestra habilidad para participar en él. Recuerdo que en un primer momento pregunté a mi amiga Shazam por esta canción, pero, después de ver a la camarera bailando al ritmo de su playlist, supe que quería compartir la alegría de la buena música con ella. Fue el momento que me transformó: y gracias a él salí con un nuevo gusto por el rap en español.
Rush_Remix x [RAWLA] — VVV[Trippin’you], RAWLA
Fuera de un espectáculo de La Cucaracha, vimos un dúo con gorros negros que dijeron: “MAKE GALIZA WITCH AGAIN.” “¿Sois meigas?” Les preguntamos, porque habíamos aprendido un poco de la cultura meiga — una tradición de brujería — de nuestros monitores gallegos. “No, pero tenemos amigas meigas. En los bosques,” nos respondieron. Resulta que fueron un grupo de DJs gallegos, cuya música tiene ciertamente una especie de magia.
Me Persigue Un Chulo — Las Ketchup
Pasé muchos días de mi primera semana en Madrid conociendo a las amigas de mi mamá anfitriona. Una de ellas — que inmediatamente me pareció glamorosa — fue parte del famoso grupo Las Ketchup. Todo el mundo en España conoce la canción “Aserejé”, pero tienen canciones menos conocidas que mezclan pop, sevillanas y ska, como “Me Persigue un Chulo.”
Apasionadamente — Mel Muñiz
Y si solo pudiera darte un único consejo, permíteme que te diga: siempre sigue las recomendaciones de tu familia anfitriona. Bodegas Lo Máximo es uno de los sitios que me aconsejaron. Me fui sola una tarde para leer y comer, y mientras estaba comiendo un bol riquísimo de lentejas, me di cuenta de lo mucho que me había impresionado la música. Pregunté a la camarera el nombre de la canción, y me dijo: “Chica, ¿¿no tienes Shazam??” Ella rió y volvió al bar. Pero las siguientes canciones fueron increíbles también: cada vez volvía a mi mesa, y tuvimos una gran conversación sobre música Argentina. Salí con una nueva amiga (¡gracias, Nati!) Y mi nueva artista favorita: la argentina (siempre puedes identificar a una argentina por la pronunciación del sonido de “ll”), Mel Muñiz.

