Los maravillosos festivales de cine en Madrid

Por Mia Zottoli

Como estudiante de cine en Vassar, quería buscar maneras de involucrarme en el mundo cinematográfico de Madrid durante mi semestre de estudio. Ya había decidido tomar clases de cine, pero quería ir más allá para conocer gente que trabaja en la industria cinematográfica de España. Sin embargo, hasta sólo pocas semanas antes de salir de EEUU, no tenía ni idea de cómo encontrar personas que compartieran mi pasión por el mundo del cine en el extranjero. Afortunadamente, tuve la suerte de trabajar como ayudante de producción en una película que rodó en el campus de Vassar el verano pasado, donde también trabajaba un exalumno de Vassar. Cuando le mencioné mis planes de estudiar en Madrid el semestre siguiente, se ofreció a presentarme a una de sus mejores amigas que era directora de un festival de cine aquí. Obviamente, acepté su ayuda.

Entonces, cuando llegué a Madrid en septiembre, empecé haciendo un voluntariado para Another Way Film Festival, un festival que abarca temas relacionados con el medio ambiente con el fin de crear una industria y un mundo más sostenible. Inmediatamente me di cuenta de que había grandes diferencias entre la cultura española y estadounidense en lo que engloba el trabajo, y aunque fue difícil acostumbrarme al principio, acabó siendo muy buena manera de esforzarme a sumergirme en la cultura y el idioma. A diferencia de un trabajo en EEUU, no me explicaron mucho mis deberes y recibí mucha responsabilidad desde el principio. Casi cada película ha sido acompañada por una ponencia después de la proyección, donde un experto en un tema relacionado con ella hacía un discurso para el público, y parte de mi trabajo consistía en buscar ponentes y comunicarme con ellos por correo o teléfono.

En vez de recibir instrucciones muy extensas, como estoy acostumbrada, tuve que preguntar cuando tenía dudas sobre el lenguaje o los deseos del festival sobre los ponentes. Mucha gente de España opina que se nos miman en EEUU, y a través de esta experiencia, me di cuenta de que era verdad. Para trabajar en España, por otro lado, no hay que tener miedo de preguntar, o de confiar en el conocimiento de uno mismo. En definitiva, recomiendo que no te asustes al preguntar lo que quieres, pues es la manera en que encontré otro trabajo voluntario a través de AWFF.

Una noche después de las proyecciones del festival, pasé tiempo hablando con una de las coordinadoras de producción y me contó sobre otro festival que tomaría lugar el mes siguiente: QueerCineMadrid. Pregunté si ellos necesitaban más voluntarios, y unas semanas después, esta coordinadora me puso en contacto con la organizadora del voluntariado para aquel festival.

Esta vez, estaba preparada para la falta de instrucción. Al segundo día trabajando, me encargaron de gestionar las entradas abonadas y ser el punto de contacto para preguntas sobre las proyecciones de aquella noche. Aún estaba un poco agobiada por la responsabilidad, pero ya tenía experiencia y confié en mis habilidades.

Al final, a través de estos dos trabajos, aprendí a ser más independiente, confiar en mi habilidad de comunicarme en español, y pude conocer más el ámbito de cine español actual. Si eres estudiante de cine o si te gusta ver pelis, recomiendo que busques los festivales que van a llevarse a cabo cuando estés en Madrid, y envíes un correo electrónico a los que te interesan para apuntarte cómo voluntario. Fue una de mis experiencias favoritas de mi semestre en Madrid para aprender el idioma, la cultura, y conocer a gente guay. ¡No te arrepentirás!

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