“Aventuras de Cercanías” contra la rutina diaria

por Max Eliot (octubre 2019)

Max eliot2

Aunque Madrid es un ciudad divertidísima con un montón de barrios, museos, cafés, tiendas, y conciertos que puedes disfrutar y explorar, y además con todo el continente europeo para visitar en los fines de semana si tienes ganas de viajar, es muy fácil quedarse en una rutina diaria durante los meses en que estás aquí. Y no es una cosa mala en sí — a mí me parece que una rutina es una estrategia muy útil para mantener control de la vida en un ambiente urbano desconocido y una cultura ajena, y a veces me ha servido bien para aguantar  el choque cultural. En los momentos en que me siento abrumado con el trabajo mental de vivir una vida tan surrealista como la de un estudiante cursando estudios extranjeros, me relaja tener un camino predeterminado para mis días. Pero al mismo tiempo, pasar cada día excepto los fines de semana en mas o menos la misma órbita urbana de casa – metro – campus – centro/café/biblioteca – metro – casa puede aumentar los sentimientos de choque cultural y de aislamiento. Todo el mundo dice que estudiar en el extranjero debe ser una aventura, pero es muy fácil sentirse como una hormiga trabajadora de ida y vuelta si cada día tiene una rutina tan igual. Hay un equilibrio delicado entre la comodidad de saber qué pasará y el aburrimiento de lo cotidiano, y a veces se siente las dos cosas a la vez.

He descubierto que cuando me siento así, no es que no quiero seguir la misma rutina diaria como siempre pero que también estoy abrumado por la vida en una ciudad extraña lo que me sirve más es salir de la ciudad y meterme en la naturaleza. Pasar un día haciendo senderismo me da una espacio en el que puedo aceptar y superar dichos sentimientos de aislamiento y choque cultural sin experimentarlos en tiempo real, y a la misma vez disfrutar de la campiña español y relajarme un poco. Y lo mejor es que el programa VWM me da una pista perfecta para huir de lo urbano: un carnet mensual del metro que sirve para todas las zonas de la Comunidad de Madrid. Al principio de mi tiempo aquí, la rutina diaria que tenía me hacía pensar en el sistema de transporte público como una herramienta que me llevaba alrededor de la ciudad, y nada más. Pero la verdad es que el sistema de Cercanías y autobuses es mucho más amplio que podía imaginar, y te puede llevar “gratis” a sitios muy lejos y muy hermosos. He pasado varios días en lo que llamo “Aventuras de Cercanías,” y ahora te paso algunas recomendaciones de caminatas que sirven para luchar contra la rutina diaria.

#1 – Cercedilla

Si de veras quieres huir de la ciudad y experimentar pura naturaleza, esto es lo mejor que he encontrado. La línea C8 sale cada hora a las XX:15 de la estación Chamartin, y tarda una hora y pico para llegar a la ultima parada del norte, el pueblito de Cercedilla. Recomiendo que salgas temprano y que duermas en el tren, pero si no quieres dormir puedes disfrutar de vistas espectáculos de la sierra, y para 15-20 minutos se puede ver la cruz enorme de Valle de los Caídos desde el lado izquierda del tren.

Cuando salgas de la estación en Cercedilla, recomiendo que subas a la derecha y buscas el mercado pequeño, y que compras un poco de pan y queso para una comida luego, arriba en las montañas. Si sigues la calle mas o menos 20 metros, encuentras la entrada a la caminata, y si tienes suerte, ¡habrá algunos gatos muy cariñosos esperándote allí!

Después de subir un poco en senderos estrechos, encuentras el camino principal, muy bien mantenido, que puedes seguir si quieres andar tranquilo por la campiña. Cuando fui, encontré un granjero con su rebaño de vacas andando sueltos desde una pastura a otra – ¡la campiña verdadera! Después de andar algunas horas, comí encima de una montaña en un campo hermoso con vistas impresionantes de la sierra.

Pero si caminar tranquilo te aburre y quieres una aventura más exigente, hay muchossenderos menores y mas caminos que salen del camino principal. En estos senderitos, encuentras arroyos, rocas enormes, y bosque muy denso. Si quieres explorarlos, recomiendo que lo hagas al principio de la excursión, porque es fácil perderse y es mejor evitar el estrés de buscar el camino principal con un limite de tiempo.

#2 – Cerros de Alcalá

Esta aventura te lleva a un parque afuera de Alcalá de Henares, una ciudad pequeña mas o menos 50 minutos al este de Madrid en la línea C2. Tarda un rato en caminar desde la estación al parque (y pasas un gran parte del viaje al lado de la carretera sin acera), pero siempre puedes coger un autobús si quieres. Aunque sea mas difícil, recomiendo que camines, porque puedes disfrutar del centro histórico del pueblo adonde hay una universidad vieja y mucha arquitectura del estilo mudéjar. También encontré un campo enorme con edificios derrumbados que vale la pena explorar.

Cuando llegas al parque Cerros de Alcalá, hay un camino principal y senderos mas estrechos como tiene Cercedilla, pero acá los senderos pequeños son mucho más definidos y es casi imposible perderse — la mayoría del tiempo se puede ver el camino principal, o por lo menos localizarlo. El camino principal lleva un circuito sin mucho cambio de terrena o elevación, pero si subes por las caminatas mas estrechas, encuentras una mezcla de tierra roja, campos llenos de romano salvaje (que tienen un olor impresionante), bosques amplios, y vegetación seca. Las caminatas pequeñas atraviesan colinas, y cuando estás en las laderas al norte, hay vistas de la ciudad pero en las laderas al sur, parece que estás en pura naturaleza. Es un sitio perfecto para caminar despacio, pensar, y escuchar tu música favorita.

#3 – Casa de Campo

Técnicamente, esto no es una Aventura de Cercanías, porque está tan cerca a Madrid que se puede ir en metro — sería fácil pasar un tarde allá después de clase en Getafe. Pero aunque está a lado de la ciudad, no parece urbano para nada cuándo estás metido al interior. Su aspecto es algo entre la naturaleza del campo y la ficción de un huerto bien diseñado, con filas largas de árboles que recuerdan de Dr. Seuss y colinas ondulantes. Los caminos mayores no son muy divertidos, especialmente los de asfalto, porque están al sol y sienten muy diseñado. Lo mejor es salir totalmente de los caminos y perderse entre colinas y valles, donde hay jardines escondidos, ruinas de edificios viejos, y muchos, muchos conejos. El parque es verdaderamente enorme — es mayor que el centro de Madrid — y caminé más que 15 kilómetros sin encontrarme en el mismo sitio dos veces. ¡Pero ten cuidado afuera del camino! Cuando fui explorando, tropecé con algunos viejos desnudos tomando el sol en las colinas, entonces es muy importante mirar hacia la distancia y dirigirse a lugares lejos de otras personas.

Espero que estos viajes te ayuden en tu tiempo aquí, o por lo menos que encuentres tus propias estrategias para aguantar los sentimientos de choque cultural y aislamiento urbano que existen en la vida en el extranjero. Y si viajas a estos tres sitios hermosos y todavía quieres aún más, ¡busque en Google! Hay un montón de sugerencias si entras “senderismo Comunidad Madrid Cercanías.” ¡Buena suerte!

This entry was posted in deportes, extracurriculares, Lugares para visitar fuera de Madrid, Uncategorized, Vida práctica. Bookmark the permalink.