Madrid y España a través de las “misiones secundarias”

Por Tara Pandey

Cuando llegué a Madrid, me sentí abrumada. Después de dos semanas de orientación en Granada, pensé que estaría lista para volver a mi rutina, pero pronto me di cuenta de que no podía recrear mi horario de casa. Todo lo que daba por sentado, conducir un coche, la cocina, la decoración de mi cuarto, había quedado atrás. Tomé tiempo para acostumbrarme y crear nuevas rutinas, pero eventualmente entendí que vivir en Madrid significaba aceptar la incertidumbre en lugar de evitarla.

Mi amiga Julia me habló de las “misiones secundarias”, un término de videojuegos que describe actividades espontáneas fuera de la rutina diaria. Para mí, una misión secundaria se convirtió en cualquier experiencia que me sacara de mi zona de confort. Madrid terminó siendo el lugar perfecto para ello. Siempre sentía que había algo nuevo por descubrir, y poco a poco dejé de intentar seguir la misma rutina que tenía en Wesleyan.

Aquí tienes algunas herramientas que me han resultado muy útiles para las misiones secundarias:

  1. El programa: El programa también fomenta estas experiencias, incluso económicamente. A través de las actividades y recomendaciones de los directores,

terminé asistiendo a una clase de escalada y a un concierto de reguetón, dos cosas (gratis) que probablemente no habría hecho por mi cuenta. Además, los monitores siempre enviaban recomendaciones y actividades en el grupo de chat. Una de las experiencias más memorables fue un desfile de moda recomendado por un monitor. El acto final incluyó una reflexión política sobre Madrid y su historia a través de un estilo de moda distinto, acompañada de una procesión musical muy emotiva que incluso hizo que una persona del público rompiera a llorar. Gracias también a la asignación de comida, pude probar distintos restaurantes y barrios de Madrid. Uno de mis favoritos fue THIOSSANE, un restaurante senegalés en Lavapiés, donde no solo descubrí comida nueva, sino también conversaciones sobre la experiencia de la comunidad senegalesa en Madrid.

El desfile de moda durante la “fashion week” en Madrid: Evade House Maneva Show

Una clase de escalada en el gimnasio Sputnik Chamberí

  1. GetYourGuide: Gracias a aplicaciones como GetYourGuide, empecé a probar actividades espontáneas fuera de mi rutina. Desde una clase de yoga en El Retiro hasta un pequeño espectáculo de comedia, estas experiencias me obligaron a enfrentar mi vergüenza y salir de mi zona de confort. Poco a poco, me ayudaron a sentirme más segura explorando Madrid.
  1. Recomendaciones de gente: Aunque las redes sociales pueden ser útiles, a veces las recomendaciones resultan engañosas. Descubrí que las mejores recomendaciones venían de personas reales, especialmente locales o antiguos estudiantes del programa. Gracias a ellas, encontré lugares como la Gatoteca, un café con gatos cerca de Sol. Incluso, durante una llamada de networking, un antiguo alumno del programa me envió una lista de sitios que terminaron convirtiéndose en algunos de mis favoritos en Madrid.
  1. Google Maps: Cuando llegué aquí me di cuenta rápidamente de que Google Maps se usa mucho más que Apple Maps. Me encanta la característica de guardar lugares. Tengo una lista de cosas que “Quiero ir”, a la que estoy añadiendo constantemente lugares. También, tengo una lista de cafés en los que puedo estudiar, uno por cada día de vacaciones. Puedes cambiar la lista con tus amigas también para colaborar o simplemente dar ideas. Nunca me aburría, siempre sentí que había más por hacer y explorar, mi álbum de Google Maps de “Quiero hacer” estaba a rebosar.
  1. Para y huele las rosas: A veces algunas de mis misiones secundarias favoritas fueron espontáneas. Especialmente cuando el tiempo estaba bien, disfrutaba caminando hasta algún lugar siempre que podía haciendo paradas por el camino. Si no era posible, tomaba el metro, pero paraba unas paradas antes de mi destino y caminaba el resto del trayecto. Descubrí algunos de mis restaurantes favoritos, cafés, y tiendas de esta manera.
  1. Viajes de un día: ¿A quién no le gusta un viaje a la playa? Descubrí que los viajes de fin de semana me dejaron agotada y sin preparación para la semana. Si tienes un fin de semana libre, recomendaría los viajes de un día. Hay lugares muy bonitos en España que solo toman unas pocas horas de viaje en autobús o tren (Segovia, Toledo, Cuenca, Alicante).

Segovia

A través de mis misiones secundarias, me di cuenta de que puedes experimentar Madrid fuera de actividades que son consideradas “culturales”. La ciudad es muy vibrante y los lugareños experimentan esto de muchas maneras diferentes. Estas misiones secundarias son formas de experimentar partes ocultas o menos conocidas de la ciudad, que permanecen igualmente integrales a la cultura madrileña.

Estas experiencias no solo me ayudaron a conocer Madrid, sino también a sentirme más independiente y abierta a lo desconocido. Poco a poco, dejé de intentar recrear mi rutina de casa y empecé a disfrutar la inestabilidad.

This entry was posted in extracurriculares, Lugares para visitar en Madrid, Lugares para visitar fuera de Madrid, Moverse por Madrid o España, viajes, Vida cultural. Bookmark the permalink.