Por Eli Liedtka
Aparte de la cultura histórica increíble de España, hay también muchas comunidades étnicas en Madrid con sus propias culturas, comidas, y costumbres. Las comunidades de América del Sur, del Medio Oeste, del Asia del Sur y del Norte de África son todas muy prevalentes en Madrid, con su cultura y comida muy presentes en varios barrios de la ciudad. Una de estas comunidades es la del Sáhara Occidental, una excolonia del imperio español. Aunque las saharauis no son la comunidad más grande de la ciudad, son importantes e interesantes por su historia con España.
Desde 1884 hasta 1976, el Sáhara Occidental estaba ocupado y gobernado por España. En 1976, España transfirió el territorio a Marruecos y Mauritania, resultando en una guerra entre Marruecos y las fuerzas del Frente Polisario, un grupo de saharauis que quieren liberación y el derecho de autodeterminación. Aunque la guerra terminó oficialmente en 1991, todavía no hay paz en la región ni liberación para el pueblo saharaui. Hoy en día, Marruecos controla más o menos el 60% de la tierra en la región, mientras la República Árabe Saharaui Democrática controla alrededor del 40%. También, el conflicto para la liberación ha causado que alrededor de 200,000 refugiados huyan del territorio. La mayoría ahora están en campos en Argelia, y surgió la idea de un festival celebrando los esfuerzos del movimiento de liberación y la herencia cultural del pueblo saharaui.
Usualmente, FiSahara, el festival del cine que celebra al pueblo saharaui, está en los campos de refugiados en Argelia, pero este año en Madrid tuvimos la oportunidad de asistir al festival. Fui con mi amiga Ceci, quien había oído hablar del festival, y me invitó a asistir con ella. Fuimos a la proyección de una película, nombrada Salam, sobre un grupo de cineastas en Sáhara Occidental. Antes de llegar a España, no sabía mucho sobre la historia del Sáhara Occidental o su lucha en curso por la autodeterminación, y que tuviéramos la oportunidad de aprender más sobre el tema de la gente que ha experimentado fue muy especial.
La naturaleza de España es que es un país interconectado con muchas partes diferentes del mundo y que tiene, al mismo tiempo, muchas historias que contar. En Madrid, hay la oportunidad de experimentar no solo la cultura clásica de España, sino también de experimentar todas las interacciones de culturas diferentes de todas las partes del mundo.







































