Por Francesca Edesess-Hardy
La ciudad de Madrid ofrece muchas maneras de divertirse, entre pasar tiempo en vibrantes plazas, como la Plaza del 2 de Mayo; disfrutar de un tour de comida local por 4 euros la ración en Tapapiés; o pasear por el Parque del Oeste, que considero aún más bonito que el célebre Parque del Retiro. Sin embargo, para mí, la mejor manera de disfrutar es bailar al ritmo de buena música durante horas y horas. Al principio del semestre me costó encontrar sitios donde bailar sin tener que pagar entradas caras, o discotecas que no estuvieran llenas de estudiantes extranjeros y música mediocre. Pero, tuve la suerte de encontrar el bar El Internacional en la segunda semana de mi estancia en Madrid.
Este bar organiza eventos de miércoles a domingo. Pero, mis días favoritos son los miércoles, porque es la noche de Cucaracha en vivo. Con sus paredes de terciopelo, El Internacional tiene el poder de transportarte a tiempos pasados. Aquí acuden bailarines con mucha experiencia en salsa, y a menudo me encuentro en pie bailando ligeramente al ritmo de la música mientras miro a la gente tratando de absorber cada uno de sus movimientos. Afortunadamente, la gente en El Internacional es muy amable y siempre se ofrecerá a enseñarte los pasos básicos de un tipo de baile complejo y muy importante para la cultura de Madrid. Sin duda, la salsa es un baile fascinante: lo veo como una comunicación secreta entre los dos bailarines, donde las señales sutiles de la mano incitan movimientos grandes y hermosos.
El Internacional está muy lleno todo los días, por lo que si quieres más espacio en la pista de baile para mostrar tus movimientos, debes ir a El Sótano para disfrutar de conciertos de Latido Soul, Jazz, Funk-Latín de Madrid, y Afro Jams. Cuando mis amigos y yo queremos darlo todo en la pista de baile, El Sótano es nuestro lugar favorito. La gran mayoría de la gente es madrileña, lo que hace de este sitio un lugar muy bueno para practicar español mientras bailas hasta no sentir las piernas.
Mi recomendación final sería seguir el grupo Pogo en Instagram. Hacen eventos gratis que siempre son muy chulos y divertidos. Fui a un concierto de los Fuckers -¡una banda que se suponía que iba a tocar en Wesleyan dos veces!- y bailé toda la noche. La gente que va a estos eventos es muy similar a la gente de Wesleyan y Vassar, y también es casi por completo de España, una combinación que me parece poco común en Madrid.






































